miércoles, 25 de noviembre de 2009

EN PILATES

Me maravilla la capacidad que tiene el género femenino para convertir absolutamente todo, en un gran tema, por más mínimo que sea el acontecimiento en si.

-Mi perra se hizo señorita
-Ya?! Pero cuánto tiene?
-8 meses
-Viste que hay bombachitas especiales
-De verdad? No, es cualquiera! Igual no perdió mucho…

También me maravilla el contexto en que se producen estas hermosísimas charlas, y los términos utilizados, sinceramente, decir de la perra que se hizo señorita y que no perdió mucho, es maravilloso!!!

Así transcurrió mi clase de pilates de ayer. Así, entre respiración y respiración, me fui enterando de los avatares caninos de mis compañeras de pilateada y de la profesora…

Casi casi que empecé a considerar la posibilidad de tener un cachorrito! Como para hablar de algo, también… Y si, porque la novela de la perrita esta ya tiene varios capítulos. "Que no hace caso, que no sabemos cómo manejarla, que los otros días me gruñó y me dio miedo, que hace pis en la cama, que vamos a llamar a un encantador de perros, que vino el encantador y es bárbaro lo que hizo con perrita, que el encantador dijo que perrita era dócil y buena y que el problema éramos Juan, -el novio- y yo…" Y así, pasan las clases, respiro profundo, largo, resorte rojo y azul, perrita no hace pis en la calle, llevo el aire al pecho, perrita se comió la puerta de la alacena, uno más y aflojo…

Qué increíble! Que capacidad para hacer de todo acontecimiento, un gran tema, por más intrascendente que sea… Y la pasión con que se involucran en cada tema, cada una dando su opinión, hablando desde su experiencia, aconsejando, pasando datos increíbles como el del encantador de perros!!!

Y yo mientras, respiro profundo… Y largo, y vuelvo a respirar…

A veces pienso: “Ya, con urgencia, tengo que tener un perro! Yo también quiero hablarrr!!!” Pero inmediatamente me corrijo y pienso: “Ni loca tengo un perro, con todo lo que cuentan, qué laburooo…!!!

Y así voy fluctuando entre tener perro, o no tener perro, al parecer, esa es la cuestión…

Y mientras, respiro profundo y reflexiono sobre lo difícil que es para una mujer, mantener su boca cerrada, ni en una clase de gimnasia se calla! Es que comentar la cotidianeidad parece ser parte de nuestra escencia... Y vuelvo a reflexionar y me alegro de que así sea! La cantidad de información que me perdería, la de cosas que ni sabía que existían, y que me las entero simplemente por asistir a una clase de gimnasia!!! Y la pasión que le ponen! Qué suerte, qué alegría que la mujer no pueda mantener su boca cerrada!!! Y entonces, sonrío, sonrío pensando que está bien que yo no hable, que está bien que sólo escuche, así aprendo, me maravillo, me sorprendo… y mientras, respiro profundo…

2 comentarios:

  1. jajaja GENIAL!! son mortales esas conversaciones con las patitas colgando!! faltan las bolu frases de nabosky y carton lleno, NO MÁS PILATEADAS! BESOS A VOS Y A CALAVERA

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