Tengo un problema, (bueno, varios, pero un gravísimo), con la tecnología: NO LA ENTIENDO. Y no sólo eso, no sólo no la comprendo, no me gusta, me aburre, no le tengo paciencia...
Fue así toda mi vida, así que ya asumí que será así por el resto de mi vida. Es más, ni siquiera es lo asumí, LO DECIDÍ. Después de años y años de una lucha descarnada, ya no me peleo más con las máquinas, me doy por vencida de ante mano. Es que no me gusta, no me sale, soy burra tecnológica, todo, pero absolutamente todo lo que tiene que ver con algo tecnológico, me resulta imposible. Y para quién quiera saberlo: no, no me da ni un poquito de curiosidad! NO ME GUSTA!!! CHE!!! ES TAN DIFÍCIL DE ENTENDER???!!! A vos te gusta matarte en un gimnasio? correr 5 km? hacer dieta? estudiar ingles? planchar? limpiar el baño? levantarte temprano? Bueno, a mi no me gusta la tecnología, ni instalar nada, ni nada que tenga que ver con las máquinas, te lo cambio por cualquiera de las otras cosas.
Así es como, cada vez que tengo algún problema con la computadora, o si tengo que instalarle algo, hago el recorrido, paso a paso, sin saltearme ninguno, que debe hacer todo aquél que, como yo, ya descubrió que entre la tecnología y él, existe un abismo insondable:
PASO 1: HELP! Claro, todos, sin excepción, me atrevería a decir, conocemos a alguien, un conocido, un familiar o un amigo, que se lleva muy bien con aquello que odiamos. Entonces, una y otra vez cometemos el mismo error: pedirles que nos ayuden. Ellos, por supuesto, responden que si, que no hay problema, que “en el finde paso”. Frente a esa respuesta, nosotros, desahuciados, por dentro ya nos estamos preguntando: de qué año??? Como ese fin de semana nunca llega, (el de la ansiada visita, digo, porque los fines de semana llegan, pasan y se van, y las semanas mismas, y los meses), empezamos a barajar otras posibilidades.
PASO 2: LA CONSULTA AL ERUDITO Entonces, acudimos a los cráneos tecnológicos, (raza desagradable si las hay, que tiene el don de hacerte sentir como un imbécil a suspiro limpio). Haciendo uso y abuso de toda la simpatía de la que somos capaces, (minis y escotes permitidos), sólo logramos sacarle un “MIRÁ QUE SE INSTALA SÓLO” Claro, ante la contundencia de la respuesta y el silencio que le sigue, le creemos. Tomamos nuestros bártulos y vamos corriendo a casa pensando: “quizás, esto de los avances tecnológicos es cierto! Quizás ya todo está TAN avanzado, que ahora las cosas se instalan solas, y felices y con una sonrisa casi amigable, volvemos a enfrentarnos a nuestra máquina y le decimos: “no te preocupes, chiquita, esto te va a hacer bien, y no vas a sentir nada, eh, de verdad, se instala solo”... Por supuesto, en un lapso de tiempo no mayor a una hora, y luego de arengar con todas las canciones de hinchada que conocemos, descubrimos que efectivamente, como en lo más profundo de nuestro ser siempre supimos, el aparatito NO SE INSTALA SOLO. Lo ayudamos, vemos que no tiene patitas, así que lo sacamos de la caja, lo acercamos bien a la máquina, pero pronto descubrimos que tampoco tiene bracitos, y finalmente, unos 60 minutos después de observarlo, cantarle, mimarlo e incluso ofrecerle algo salado por si le apetece, caemos en la cruda realidad: NO SE INSTALA SOLO!!!
PASO 3: REGRESO SIN GLORIA Con el caballo cansado, el ánimo por el piso y la vergüenza por las nubes, volvemos al reducto del craneo bromista e intentamos sonsacar las indicaciones del caso, (y bien digo sonsacar, qué raza más escueta de palabras, Dalila no laburó tanto con Sansón y sacó más réditos!). Una vez que estos sabios tecnológicos, de un modo escueto y sin ganas, nos vierten su saber, corremos raudos a casita a poner en práctica las verdades obtenidas.
PASO 4: EL INTENTO Más allá de que hemos prometido un sinfín de veces sobre los Libros Sagrados no volver a hacer intentos de esta índole, una vez más y sin ganas, nos vemos ahí metidos. Pero bueno, viendo que no hay ni conocido, ni familiar ni amigo que nos salve de este escollo, aquí estamos, una vez más haciendo el intento con las indicaciones que, a sacacorchos limpio, le robamos al craneo tecnológico. Y resulta que, medianamente, siguiendo los pasos minuciosamente, vamos instalando la cosa en cuestión. Hasta que llega un momento en que no podemos seguir avanzando. “Pero ya que llegamos hasta acá”, pensamos, así que volvemos a intentarlo, una vez más, y otra, y otra. Nada. La maldita tecnología vuelve a mofarse de nosotros y nos dice: “hasta aquí, chiquita, hasta aquí, seguí participando, jejeje!!!” Entonces, compungidos, con el ego herido, (y muchas veces con alguna otra parte más del cuerpo herido, -dedo, cabeza, cintura, puede ser cualquier parte-), volvemos a los orígenes.
PASO 5: REGRESO SIN GLORIA –PARTE II- Nos enfrentamos al todopoderoso que, no sólo con tono socarrón, insolente y redundante de ironía te pregunta: “no lo pudiste instalar?” Sino que además tiene el tupé, el caradurismo de agregar cosas del estilo “mirá que ganó un concurso por ser el de mayor facilidad de conexión” O.K Too much! Esa ni te la creo! Tan tarada no soy! Pero no se contenta con eso, NONONO. En eso, y con ese tonito autosuficiente que sólo he reconocido en estos geniecillos de la computación, y sin levantar la vista del monitor, te larga un: “Ah, es que primero lo tenías que configurar”
(censurado-censurado-censurado-censurado-censurado-censurado)
NO VES QUE ACÁ EL UNICO IMBECIL SOS VOS!!!!!!! COMO NO ME LO DECÍS ANTES, SALAME???!!! SI TE DIGO QUE NO-SE, ES PORQUE NO-SE, QUE PARTE DE NO-SE TU ESCASO Y QUEMADO CEREBRO NO LLEGAS A COMPRENDER???????????????????? NO VES QUE ME TUVISTE UN AÑO PROBANDO COSAS Y ME HABÍAS INDICADO MAL, PEDAZO DE ENERGÚMENO, PROYECTO DE SER HUMANO, EUNUCO DESPROPORCIONADO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
PASO 6: TODO PARA NADA Una vez más, la máquina, ha resultado vencedora por completo. El aparatito, que no se instala solo, pero que resultó ser muy amigable, ha hecho muy buenas migas... CON LA MÁQUINA, CLARO! Y cada vez que pasás, escuchás cómo intentan frenar la risa esa que, de todos modos, lastima tus oidos. Y uno, ya sin esperanzas de ningún tipo, se reduce a esperar que el conocido/familiar/amigo, se haga un tiempito en su agenda para hacer aquello que NADIE, ni aún pagando, (porque es una boludez, no conseguís a ningún técnico que vaya a tu casa para eso!!!), lo hiciera por vos...
PREGUNTA: NO EXISTE POR AHÍ ALGÚN ALMA CARITATIVA QUE ME QUIERA HACER EL GRAN FAVOR DE INSTALARME UN ROUTER??? EHHH???
Fue así toda mi vida, así que ya asumí que será así por el resto de mi vida. Es más, ni siquiera es lo asumí, LO DECIDÍ. Después de años y años de una lucha descarnada, ya no me peleo más con las máquinas, me doy por vencida de ante mano. Es que no me gusta, no me sale, soy burra tecnológica, todo, pero absolutamente todo lo que tiene que ver con algo tecnológico, me resulta imposible. Y para quién quiera saberlo: no, no me da ni un poquito de curiosidad! NO ME GUSTA!!! CHE!!! ES TAN DIFÍCIL DE ENTENDER???!!! A vos te gusta matarte en un gimnasio? correr 5 km? hacer dieta? estudiar ingles? planchar? limpiar el baño? levantarte temprano? Bueno, a mi no me gusta la tecnología, ni instalar nada, ni nada que tenga que ver con las máquinas, te lo cambio por cualquiera de las otras cosas.
Así es como, cada vez que tengo algún problema con la computadora, o si tengo que instalarle algo, hago el recorrido, paso a paso, sin saltearme ninguno, que debe hacer todo aquél que, como yo, ya descubrió que entre la tecnología y él, existe un abismo insondable:
PASO 1: HELP! Claro, todos, sin excepción, me atrevería a decir, conocemos a alguien, un conocido, un familiar o un amigo, que se lleva muy bien con aquello que odiamos. Entonces, una y otra vez cometemos el mismo error: pedirles que nos ayuden. Ellos, por supuesto, responden que si, que no hay problema, que “en el finde paso”. Frente a esa respuesta, nosotros, desahuciados, por dentro ya nos estamos preguntando: de qué año??? Como ese fin de semana nunca llega, (el de la ansiada visita, digo, porque los fines de semana llegan, pasan y se van, y las semanas mismas, y los meses), empezamos a barajar otras posibilidades.
PASO 2: LA CONSULTA AL ERUDITO Entonces, acudimos a los cráneos tecnológicos, (raza desagradable si las hay, que tiene el don de hacerte sentir como un imbécil a suspiro limpio). Haciendo uso y abuso de toda la simpatía de la que somos capaces, (minis y escotes permitidos), sólo logramos sacarle un “MIRÁ QUE SE INSTALA SÓLO” Claro, ante la contundencia de la respuesta y el silencio que le sigue, le creemos. Tomamos nuestros bártulos y vamos corriendo a casa pensando: “quizás, esto de los avances tecnológicos es cierto! Quizás ya todo está TAN avanzado, que ahora las cosas se instalan solas, y felices y con una sonrisa casi amigable, volvemos a enfrentarnos a nuestra máquina y le decimos: “no te preocupes, chiquita, esto te va a hacer bien, y no vas a sentir nada, eh, de verdad, se instala solo”... Por supuesto, en un lapso de tiempo no mayor a una hora, y luego de arengar con todas las canciones de hinchada que conocemos, descubrimos que efectivamente, como en lo más profundo de nuestro ser siempre supimos, el aparatito NO SE INSTALA SOLO. Lo ayudamos, vemos que no tiene patitas, así que lo sacamos de la caja, lo acercamos bien a la máquina, pero pronto descubrimos que tampoco tiene bracitos, y finalmente, unos 60 minutos después de observarlo, cantarle, mimarlo e incluso ofrecerle algo salado por si le apetece, caemos en la cruda realidad: NO SE INSTALA SOLO!!!
PASO 3: REGRESO SIN GLORIA Con el caballo cansado, el ánimo por el piso y la vergüenza por las nubes, volvemos al reducto del craneo bromista e intentamos sonsacar las indicaciones del caso, (y bien digo sonsacar, qué raza más escueta de palabras, Dalila no laburó tanto con Sansón y sacó más réditos!). Una vez que estos sabios tecnológicos, de un modo escueto y sin ganas, nos vierten su saber, corremos raudos a casita a poner en práctica las verdades obtenidas.
PASO 4: EL INTENTO Más allá de que hemos prometido un sinfín de veces sobre los Libros Sagrados no volver a hacer intentos de esta índole, una vez más y sin ganas, nos vemos ahí metidos. Pero bueno, viendo que no hay ni conocido, ni familiar ni amigo que nos salve de este escollo, aquí estamos, una vez más haciendo el intento con las indicaciones que, a sacacorchos limpio, le robamos al craneo tecnológico. Y resulta que, medianamente, siguiendo los pasos minuciosamente, vamos instalando la cosa en cuestión. Hasta que llega un momento en que no podemos seguir avanzando. “Pero ya que llegamos hasta acá”, pensamos, así que volvemos a intentarlo, una vez más, y otra, y otra. Nada. La maldita tecnología vuelve a mofarse de nosotros y nos dice: “hasta aquí, chiquita, hasta aquí, seguí participando, jejeje!!!” Entonces, compungidos, con el ego herido, (y muchas veces con alguna otra parte más del cuerpo herido, -dedo, cabeza, cintura, puede ser cualquier parte-), volvemos a los orígenes.
PASO 5: REGRESO SIN GLORIA –PARTE II- Nos enfrentamos al todopoderoso que, no sólo con tono socarrón, insolente y redundante de ironía te pregunta: “no lo pudiste instalar?” Sino que además tiene el tupé, el caradurismo de agregar cosas del estilo “mirá que ganó un concurso por ser el de mayor facilidad de conexión” O.K Too much! Esa ni te la creo! Tan tarada no soy! Pero no se contenta con eso, NONONO. En eso, y con ese tonito autosuficiente que sólo he reconocido en estos geniecillos de la computación, y sin levantar la vista del monitor, te larga un: “Ah, es que primero lo tenías que configurar”
(censurado-censurado-censurado-censurado-censurado-censurado)
NO VES QUE ACÁ EL UNICO IMBECIL SOS VOS!!!!!!! COMO NO ME LO DECÍS ANTES, SALAME???!!! SI TE DIGO QUE NO-SE, ES PORQUE NO-SE, QUE PARTE DE NO-SE TU ESCASO Y QUEMADO CEREBRO NO LLEGAS A COMPRENDER???????????????????? NO VES QUE ME TUVISTE UN AÑO PROBANDO COSAS Y ME HABÍAS INDICADO MAL, PEDAZO DE ENERGÚMENO, PROYECTO DE SER HUMANO, EUNUCO DESPROPORCIONADO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
PASO 6: TODO PARA NADA Una vez más, la máquina, ha resultado vencedora por completo. El aparatito, que no se instala solo, pero que resultó ser muy amigable, ha hecho muy buenas migas... CON LA MÁQUINA, CLARO! Y cada vez que pasás, escuchás cómo intentan frenar la risa esa que, de todos modos, lastima tus oidos. Y uno, ya sin esperanzas de ningún tipo, se reduce a esperar que el conocido/familiar/amigo, se haga un tiempito en su agenda para hacer aquello que NADIE, ni aún pagando, (porque es una boludez, no conseguís a ningún técnico que vaya a tu casa para eso!!!), lo hiciera por vos...
PREGUNTA: NO EXISTE POR AHÍ ALGÚN ALMA CARITATIVA QUE ME QUIERA HACER EL GRAN FAVOR DE INSTALARME UN ROUTER??? EHHH???