Suponete un muchacho. Suponete que al muchacho le gusta mucho, (pero mucho, eh!), la sal.
Suponete que el muchacho, conoce a una muchacha. Suponete que el muchacho se enamora de la muchacha en cuestión y ella de él, (ALCOYANA-ALCOYANA FELIZ COINCIDENCIA!!!) Suponete que se ponen de novios…
Suponete que un día, el muchacho va al médico, y el muy sádico le prohibe, (si, así tal cual, LE PROHIBE!!!), la sal. Suponete el bajón...
Suponete que la muchacha era chef. Suponete que le cocina al muchacho exquisitos manjares… sin sal, claro!!!
Te lo suponés? Suponételo!!!
C´est la vie! La ley de las compensaciones, por un lado te da, por otro te quita…
MUY FELIZ CUMPLE QK!!!!
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