viernes, 16 de octubre de 2009

ASUMIDO

"Mi nombre es Jimena Luján y soy adicta a la sal"


Lo asumo, tengo una adicción, un vicio, soy viciosa, soy adicta a la sal. O.K. asumido. Ahora, la frase odiosa: No pienso dejar de serlo, no tengo ni la más mínima intención de dejar la sal. Si, es verdad, frase odiosa si las hay... Pero si tantos otros viciosos la tiran así sin más... qué se puede esperar de una simple saladicta???


Y no es que no padezca mi adicción, la padezco! Es sólo que el placer es aún mayor...


A veces, hasta me da vergüenza echarle tanta sal a la comida... Si tengo que compartir una comida con gente con la que no tengo TODA la confianza, me reprimo las ganas de salar a piacere... y de todos modos no logro evitar el comentario: "Cuánta sal le echás a la comida, no?" UFFFFF!!!!!!!!!!!!!! Si, y vos sos pelado y yo no te digo nada! Che, de verdad, cortemos con el comentario, dale? Se creen que no hubo un sinfín de personas que lo hizo antes? Y me refiero a ese mismo comentario, eh! así, sin cambiar si quiera una coma!


Y si alguna vez se me ocurre la loca idea de contestar algo del estilo de "No me hinchen!", encima me tengo que morfar un "se te van a tapar todas las arterias" O.K. Listo! Yo también te deseso lo mejor...


Y qué onda con la gente cuando comienza a formar parte de tu vida??? Digo, nuevo grupo, salida a cenar... AUCH! Y con un chomucha??? Qué se hace??? Ahora, con mi chico, hace ya un tiempo que estamos juntos, así que ya sabe... Cuando él cocina siempre me aclara: "Igual para vos le va a faltar sal" Pero en su momento fue una decisión: Qué hago, le muestro así abiertamente mi saladicción o me la guardo????? Y me la guardé, obvio!!!!! De a poco, con el tiempo, fui mostrando el monstruo, así que ya sabe que le echo mucha sal a la comida, (aunque no sabe cuánto, siempre espero a que se distraiga para echarle un poquito más, o agarro un bocadito al que salo especialmente, sólo para que el exceso que cae, sale el resto del plato, es que los recursos van apareciendo, soy una experta...). Es que el monstruo hay que mostrarlo, si, pero de a poco, en módicas cuotas, y desde ya no tooodooo el monstruo... siempre hay que guardarse una parte de la bestia para disfrutar en la más íntima soledad...


Ustedes dirán: "Ah, bueno, pero si ésta es su adicción, si éste es el monstruo, no es tan grave..." Y yo respondo: "Esto, amigos, es sólo el comienzo..."

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