jueves, 17 de diciembre de 2009

Faltan 7...

Armar el arbolito solía ser toda una ceremonia para mi. Mi abuela y mi tía venian a mi casa, y junto con mi mamá y mi hermana, nos dedicábamos toda la tarde del domingo, (si, no lo hacíamos el 8 de diciembre, lo hacíamos el domingo antes o el justo posterior), a la decoración con bolas de colores, papas noeles colgantes, angelitos, guirnaldas… arriba de todo, la estrella y a los pies el pesebre. Disfrutaba el armado del arbolito.

Como la Navidad se festejaba en mi casa, y como mi hermana y yo éramos las más grandes de todos los primos, en la semana previa, el árbol se iba rodeando de paquetes que iban trayendo para mantener la ilusión de los otros más pequenos, intacta el día de la Navidad.

Así fue como mi hermana y yo adquirimos una habilidad especial, para nada desdeñable: nos convertimos en “expertas abridoras de paquetes, y más expertas cerradoras de los mismos, sin que nadie note nada”. Y si, es que tanto paquete tan a la mano, era demasiada tentación!!! Hemos, incluso, estrenado más de un juguete que ni siquiera era para nosotras! porque la gracia no era abrir nuestros regalos, nada más, la gracia era abrirlos todos, incluso los de los grandes, y criticarlos también, y probárselos, si era ropa, y… UPS!!!

Pero bueno, el tiempo fue pasando, y de ceremonia, el armado del arbolito, pasó a convertirse en un plomazo, en un trámite que había que hacer, y la Navidad misma pasó más a ser una “espera a que se hagan las 12 para salir rajando a encontrarme con mis amigos”

Pero el tiempo siguió pasando… y con el tiempo, vuelven los ninos, y con ellos, el sentido de la Navidad. Al menos para mi… Es que desde el nacimiento de mis sobrinas, la Navidad como que se resignificó, como si los chicos le dieran, en un punto, a la Navidad, la entidad misma de navidad, que sin ninos se desdibuja hasta convertirse, casi, en otra reunión familiar cualquiera...

Es que ver a los chiquitos con esa excitación que les provoca esperar a Papá Noel, el saber que hay paquetitos que esperan ser abiertos por ellos… Y la ansiedad! Desde antes que se sirva la comida, ya están preguntando “qué hora es?” y “cuánto falta?” Y los fuegos artificiales son capítulo aparte… quieren prender lo que sea! cualquier cosa! Por suerte se contentan con las estrellitas, con que brille y chisporrotee un poquito, alcanza. Y para ver los fuegos artificiales, basta con bajar a la vereda un rato, la calle, después de las 12 y por un rato, se puebla de fuegos artificiales que estallan en el cielo.

Bueno, para todo esto, para esta nueva Noche Buena, falta, a partir de hoy, una semana, 7 días… Nada más que 7 días para la llegada de la Noche Buena. !!! Me acuerdo que de chica, ya en octubre comenzaban a aparecer en las vidrieras los primeros motivos navidenos, las primeras cosas de navidad, y no lo podía creer: “pero si falta un montón!!!” pensaba. Claro, hoy pienso que en una semana es Noche Buena y tampoco lo puedo creer: “ya las fiestas???!!!” pienso.

Pero si, ya las fiestas, ya… en una semanita, no más.

Y van a ser las primeras fiestas que calavera y yo vamos a pasar juntos… Esto también resignifica la Navidad para mi, y también la cubre de ilusión… y si hay ilusión, entonces hay Papá Noel, y si hay Papa Noel, entonces hay ENTIDAD DE NAVIDAD…

Ah, y si hay entidad de navidad y hay papa noel, espero que también haya paquetitos, eh! Jejeje!!!

Faltan 7… comenzó la cuenta regresiva… cada día que pasa, un granito más de sal…

No hay comentarios:

Publicar un comentario