Por lo menos, la situación era bizarra.
Tres amigas, mirando hipnotizadas, la pantalla de una computadora, opinando a voz en cuello y con ademanes grandilocuentes, frente a cada cosa que aparecía en la pantalla, y aconsejando frente a cada cosa que una de las tres, debía contestar.
Así estuvimos un rato, (claro, una de las amigas era yo -je!): opinando y aconsejando frente a una pantalla, devanándonos los sesos y pensando minuciosamente cada contestación… hasta que de repente leemos…
-me voy a comer
…e inmediatamente después, el silencio…
Por primera vez en mucho tiempo, cerramos la boca… para, al ratito, volver a abrirla en una expresión que incluía mandíbula por el piso, cuello levemente inclinado hacia adelante, lengua un poquito más extendida que lo aconsejable y ojos exageradamente abiertos, y nos miramos incrédulas…
Por suerte, recuperamos el habla sin dificultad
-se va a comer?
-si, dijo que se iba a comer
-pero cómo a comer, no entiendo
-y si a comer… se fue a comer
-no lo puedo creer!
-a comer?
-y si a comer
Así comenzó nuestro peregrinaje por los escarpados caminos del tratar de comprender, dilucidar, desmenuzar y analizar, qué se escondía detrás de la sorprendente frase.
Por su puesto, luego de un rato de concienzudas interpretaciones, llegamos a la sabia conclusión de que, por más que nos esmeráramos en las teorías, jamás de los jamases íbamos a descubrir qué se escondía detrás de aquella frase, porque no podíamos adivinar qué había dentro de la cabeza de aquél que la había pergeñado… todo esto, siempre y cuando, resultase que efectivamente había algo escondido detrás de aquella frase, (o algo dentro de la cabeza de su creador), y no simplemente ganas de comer, cosa bastante probable también.
Nos rescató del sorprendente mundo de las especulaciones, donde todo es posible, nuevamente, una frase que saltó desde la pantalla de la computadora, (los españoles la llaman “ordenador”, me encanta! me gusta la idea de “ordenador” lástima que no ordene las ideas!!!)
-hola, estás?
-Ahí está! Volvió!
Efectivamente, el hambriento había vuelto, justo cuando comenzábamos a pensar que además de ir a comer, se había ido a echar una siestita también.
Una vez más nos miramos con igual expresión que antes, y dos de nosotras le gritamos a la tercera
-Siii!!! Decile que estás!
Ante semejante orden, sólo cabía una respuesta
-si, estoy
Y otra vez al rito del asombro a mandíbula por el piso, ademanes por doquier y reflexiones filosóficas, sobre cada comentario de uno y otro.
Supongo que en la era de las comunicaciones y de los vínculos líquidos, (qué moderno esto de los vínculos líquidos), el romanticismo tiende a desaparecer… y con el romanticismo, por la misma alcantarilla, parecen haberse ido las flores, las cartas y, claro! los llamados a los teléfonos de linea.
Antes podíamos cómodamente pasarnos horas frente a un teléfono, mirándolo concentradamente, casi sin pestañear, con la esperanza de que, con el simple acto de mirarlo, lográramos hacerlo sonar. Sólo distraíamos la mirada para levantar el tubo y acercarlo a la oreja para corroborar que tuviera tono… Bueno, supongo que hoy día bien vale, entonces, que nos quedemos petrificadas frente a la pantalla, también con el ambicioso objetivo de, con ese gesto, conseguir la conexión deseada, ansiada, esperada…
No hay nada que hacerle, pasan las épocas, los usos, las modas, se globaliza el mundo y las comunicaciones, pero las mujeres siempre nos las ingeniamos para, de un modo u otro, lograr frente a un aparato, el estado de congelamiento cual esquimal fuera de su iglú, sin tener que viajar a la Antártida.
Será parte de la sal de la época??? Será que en la éra líquida, un buen acompañamiento debe estar, como mínimo, bien sazonado???
Y quién mejor para sazonar, que una mujer que no pierde el romanticismo, aún en la era que indica que todo se nos puede escurrir de entre los dedos de un momento a otro?!
BRILLANTE!!! GENIAL!!!! QUIERO EL BIS!!!
ResponderEliminarNo hay que olvidarse de los mensajes de texto... esos que nos hacen abrir el celular 400 veces por dia, para verificar que no nos escribieron, una y otra vez... y cuando finalmente llega el mensaje, es escueto y consiso... muy pocas veces con algun condimento romantico o ligeramente escabroso, pero es tan bien recibido!!! y nos da tanta alegria!!! que lo leemos y lo re leemos... y hasta armamos una carpeta con todos ellos en el celu (esta es una referencia personal Pipi!!! jajaja)Y bueno es la era liquida y virtual, pero por lo menos esas letras ciberneticas cada tanto nos hacen emocionar y a veces hasta nos llevan a una lagrimita liquida, salada y real...
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